
Tras 15 años dirigiendo la empresa más idolatrada del mundo, Tim Cook encara su último gran evento al frente de Apple. Y en su keynote de despedida —que ha comenzado este lunes a las 19:00, hora peninsular española— afronta el reto de borrar el gran lunar de su mandato: la incapacidad, hasta ahora, de poner a la compañía de la manzana a la altura de sus grandes rivales en una carrera tecnológica que no vio venir, la de la inteligencia artificial (IA) generativa.
Al inicio de su discurso de apertura, el propio Cook ha anunciado que una Siri completamente nueva es la principal novedad que va a presentar Apple en la presentación con la que ha inaugurado su conferencia anual de desarrolladores de software (WWDC, por sus siglas en inglés). Siri AI es el nombre del renovado asistente personal, que inicialmente solo estará disponible en inglés y que usa tecnología de IA de Google Gemini, además de los propios modelos de lenguaje y servidores de Apple. En su nueva versión —disponible inicialmente en inglés, cuando se lance este otoño junto a iOS 27, iPadOS 27 y macOS27—, Siri AI será capaz de hacer muchas más cosas, de mantener una conversación mucho más natural con el usuario. Además, tendrá su propia app, diseñada para competir con ChatGPT, Claude o Gemini.
Sin embargo, la presentación ha terminado con el sorprendente anuncio de que Siri AI no va a estar disponible para los usuarios de iPhones y iPads la Unión Europea. En China, está aún pendiente de cumplir con la normativa de ese país y Apple no ha aclarado cuándo llegará a cumplir con la normativa europea, que impone a las apps de teléfonos móviles y tabletas unas restricciones diferentes a las de los ordenadores. La diferencia radica en que, en un ordenador, cualquiera puede instalar libremente una app, mientras que en un iPhone o iPad tiene la obligación de pasar por las escasas tiendas de apps que permite Apple.
En un comunicado de prensa lanzado tras la presentación, la compañía se ha limitado a asegurar que “Apple está trabajando intensamente para encontrar una solución que preserve la privacidad y la seguridad de los usuarios”. Tradicionalmente, la compañía ha alegado que la Unión Europea le impone abrir sus sistemas operativos móviles —iOS e iPadOS— y su tienda de software —App Store— de una manera que choca con las restricciones que necesita en teléfonos y tabletas para mantener la privacidad. Este conflicto ya retrasó seis meses a la Unión Europea la llegada de las primeras funciones de IA generativa que Apple lanzó en EE UU a finales de octubre de 2024.
